Menú vegetariano para niños #2

Lentejas con tomate y pasta.

 

Los ingredientes:

un plato de lentejas cocidas
media cebolleta
un poco de ajo
tomate triturado
aceite
sal
perejil
una cucharadita de café de azúcar
pasta

Como se hace:

Se sofríen en una sartén con aceite la cebolla picada y el ajo picado bien pequeño. Cuando ya están hechos, se le añaden las lentejas, y una pizca de perejil, se les da un par de vueltas y añadimos el tomate crudo triturado hasta que lo cubra todo (no se deciros la cantidad exacta). Se deja a fuego bajo y se le hecha el azúcar y un poco de sal. Se deja cocinar un poco y se prueba. Rectificar de sal si hace falta. Se deja hasta que el tomate coja un poco de consistencia.
La pasta se hace según las instrucciones del paquete.
Para servirlo yo lo puse a parte, así la peque escoge si prefiere mezclarlo o no.

Versión adulta:

Echarle por encima orégano. Y digo adulta, porque el orégano a veces tiene ramitas, y si los niños las encuentran puede ser un impedimento para comer felizmente el plato, así que mejor no nos arriesgamos (al menos hablo por mi, jeje).

Propiedades:

Las lentejas tienen una alta concentración de nutrientes. Los mas abundantes son los hidratos de carbono. Las proteínas que tiene son de buena calidad aunque se convierten en mejores cuando las combinamos con cereales, lo que las convierte en proteínas de alto valor biológico. Tienen fibra aunque menos que otras legumbres.
Como todo el mundo sabe, las lentejas son fuente de hierro, lo que como todo el hierro obtenido en plantas es de difícil absorción, a no ser que se ayude con una fuente de vitamina C. También tiene vitaminas B1, B3 y B6.
El ajo es un alimento utilizado en medicina naturista como antibiótico, reduce la presión arterial y colesterol. Os recomiendo leer este artículo si queréis saber mas sobre el ajo.
De la cebolla se dicen maravillas (igual que del ajo), pero las principales características son su potente acción contra el reumatismo, disuelve el ácido úrico, lucha contra las infecciones y protege al sistema cárdiovascular.
El principal aporte de la pasta son los hidratos de carbono, que ayudarán al peque a tener la energía necesaria para jugar, hacer unas cuantas travesuras,…

 

*Fuente info: wikipedia

Menú vegetariano para niños #1

Arroz con garbanzos y espinacas.

Para empezar esta sección, la inaguraremos con un platazo rico rico.

Los ingredientes:

medio vaso de arroz
1 vaso de agua
un puñado de garbanzos
1 manojo de espinacas
1 cebolleta pequeña
aceite

Cómo se hace:

El arroz se pone en un caldero con un chorrito de aceite de oliva. Se le da dos vueltas y se añade el agua. Cuando el arroz se ha bebido el agua, se tapa y se reserva.
En una sartén con aceite caliente, se le echa la cebolla picada. Cuando cambia de color se le añade los garbanzos, y al final las hojas limpias y picadas de espinacas.
Servir caliente.

Versión adulta:

Cuando se le añaden los garbanzos poner también unos cuantos piñones.

Propiedades:

Los garbanzos ayudan a controlar el colesterol, y la hipertensión. Poseen fibras solubles. Es de las legumbres, que se digiere con más facilidad. Aportan hidratos de carbono de absorción lenta, que proporcionan energía. Combinado con el arroz incluye en un solo plato todos los aminoacidos necesarios.
Las espinacas no son el alimento con más hierro (como “por culpa” de Popeye pensamos). Curiosamente en este plato, en hierro, ganan los garbanzos. De todas maneras, las espinacas ayudan a evitar la anemia, y tienen muchas proteinas.
La cebolla aunque no sea la protagonista de este plato, es muy importante en cuanto a nutrición. Protege el corazón, ayuda al sistema urinario y lo protege de las infecciones, tiene fósforo, silicio, ayuda a la asimilación del calcio, contiene vitaminas A, B y C, hierro, azufre, potasio y yodo, entre otras cosas.

Como podéis ver, este plato es muy completo y tiene un sabor insuperable. A mi hija al menos le encantó. Espero que lo disfrutéis.

*Fuente info: wikipedia

Tener hijos vegetarianos.

Uno de los “problemas” de cuando somos vegetarianos y tenemos hijos, son los millones de dudas de menús posibles para darles.

Tenemos demasiado grabado en los  genes el tipo de alimentación omnívora. Nos acordamos de lo que comíamos o lo que nuestras madres nos cuentan que nos cocinaban.

Hablando con otros papis te hablan de pollo, merluza,  jamón york y cosas por el estilo. Así que las dudas existen. Es más, hay padres vegetarianos que tienen tantas dudas que les llegan a dar carne a sus hijos, con la excusa de que “no les quiero imponer nada, cuando sean mayor ya escogerán lo que quieran comer”. No se si a vosotros os suena igual de absurdo que a mi, pero yo no lo puedo evitar. Desde que decidimos tener hijos, les estamos imponiendo cosas y tomando decisiones por ellos (por suerte). Imaginaos a un bebé de 6 meses escogiendo si quiere continuar tomando la teta o ya no. O preguntándole a un recién nacido si prefiere la camiseta verde o la amarilla. Pues es así de tonto. A nuestros hijos les tenemos que enseñar lo que creemos. Como si un cristiano, decide que su hijo sea judío porque dond,e vive hay más, y cuando sea mayor ya se hará cristiano si quiere. ¿Esto suena absurdo verdad? Pero esto ya es otro tema, me estoy liando.

En definitiva, lo de escoger lo que le metemos dentro del estómago a nuestros hijos es un decisión, como las otras que hacemos y ha de ir acorde a nuestras creencias y no a la de la mayoría.

Uno cuando tiene hijos (o hijas en mi caso) en lo primero que piensa es en su bien, en hacer lo mejor para él o ella, y que sea feliz. Nosotros decidimos que las nenas fueran ovo lacto vegetarianas, como yo. ¿Por qué? Pues porque ellas pueden vivir bien sin matar a ningún animal. Asi tienen menos riesgos de tener muchas enfermedades comparado con los carnívoros. Por qué así no contribuyen a maltratar la Tierra.

A parte de vegetarianas, intentamos que coman alimentos ecológicos.

Bueno, pues todo este rollo es para deciros que por unas costumbres carnívoras que tenemos en el cerebro, a veces cuesta hacer menús equilibrados, o eso pensamos. Y quiero enseñaros de vez en cuando lo que le cocinamos a nuestra hija mayor, que ahora tiene 22 meses. La pequeña, de 6 meses, justo ahora esta empezando a comer  con cuchara, sus platos son muy repetitivos.

Y aunque ya puede comer de todo (menos frutos secos enteros), como nosotros, a veces cocinamos un poco picante, o con frutos secos,… y le hacemos un platito especial para ella.

Pues eso es lo que voy a compartir, por si puedo dar alguna idea a algún papi que quiera hacerle comidas variadas a sus peques.