Merendando porquerías (O no)

A todas las madres y padres nos preocupan nuestros hijos. Qué sean felices, que aprendan muchas cosas, que tengan experiencias diferentes, y su salud, entre otras cosas.

Hoy me voy a centrar en el tema de la salud. O lo que es casi lo mismo, la alimentación.

Todos sabemos que tienen que comer equilibrado, que son muy importante las verduras y las frutas, que no tienen que abusar de la bollería… Lo sabemos, porqué lo dicen los médicos (aunque no siempre tengan razón), lo dice la tele (aunque no siempre tenga razón), y lo dice nuestro sentido común, y tampoco hace falta saber mucho de nutrición.

Todo esto viene porque ayer pasamos por delante de una plaza que está justo al lado de una escuela, justo después de la hora de la merienda. ¿Y qué vimos? una papelera llena de briks de zumo, bocadillos casi enteros, envoltorios de “porquerías” (como decimos en mi casa, osea, bollycaos y cosas por el estilo). Y no penséis que era solo ayer, más días lo hemos visto. De hecho, hay madres que cada día (CADA DÍA) llevan un brik de zumo a sus hijos para merendar. ¿He dicho cada día? Y yo me pregunto ¿pensarán que ya le están dando la fruta diaria a sus hijos? ¿Saben la cantidad de azúcar que hay allí dentro?

A ver, entendedme, que es normal que un día se coma unas oreo, o un zumo, sí, pero no cómo costumbre. Con lo fácil, y mucho más barato que es dar un plátano, o una manzana. Un puñado de nueces. Unas galletas hechas en casa…

¿Vosotras también lo habéis visto?
¿Os sentís bichos raros (pero sanos) al no darles todas esas cosas?

 

Macarrones con aroma a mijo

A veces está bien variar recetas que ya nos funcionan. Nos solemos acomodar en lo que ya nos gusta, o ya les gusta a los peques de la casa, pero de vez en cuando hacer pequeñas variaciones es divertido porqué pones a prueba sus paladares y a veces descubres que la receta gana.
Y sí, ya se que no me he arriesgado mucho, he cambiado solo un ingrediente de la receta que suelo hacer, pero de esta manera he descubierto que la crema de mijo está muy muy buena y que repetiré seguro.

Pasta con aroma de mijo

Los ingredientes (para 4 personas):
400 gr de macarrones
1 bloque de seitán de espelta
champiñones
1 cebolla
1 diente de ajo
1 brik de crema de leche de mijo (200gr)
sal
pimienta negra
aceite

Pasta con aroma de mijo

Cómo se hace:
Hacer la pasta como lo haces normalmente y reservar.
Para la salsa cortar pequeñita la cebolla y el ajo. El seitán a dados. Y los champis en 4 trozos.
Lo ponemos todo junto en una sartén con un chorrito de aceite a fuego lento. Cuando veamos que ya está le añadimos la crema de leche de mijo y le damos unas vueltas.
Le añadimos la salsa a la pasta y salpimentamos.
¡Simplemente delicioso!

 

¿Postre o no postre? Esta es la cuestión.

Hace tiempo que me preocupa el tema del postre. Sobretodo para las peques.

Me explico. Las nenas hasta ahora tomaban lácteos, pero a partir de ya, los hemos eliminado de nuestras vidas. Y con ello los yogures, postre típico de nuestras comidas. Y yo pensé “no problem, yogures de soja”. Pues ahora resulta que la soja es nociva, y no os voy a dar la chapa con esto porque seguro que lo habéis leído, pero claro, ésto me ha desmontado el sistema.

Me he perdido. No se que darles a las nenas. Yo me tomo un café o un té después de comer, pero a ellas no se que darles. A veces hacemos magdalenas, galletas, o un bizcocho, y esto para un día muuuuuy de vez en cuando funciona, pero no para el día a día.

La opción de la fruta tampoco es viable. De sobras sabemos que comer fruta después de comer es malo. Por eso la fruta la merendamos.  Y a veces la comemos a media mañana.

A lo mejor se me escapa algo, pero no encuentro la solución, a no ser que sea no darles postre, que por el momento es lo que pasa.

Entonces la pregunta desesperada que lanzo al mundo es ¿que les puedo dar de postre a las nenas? Agradeceré eternamente ideas. ¡¡¡¡¡Muchas gracias!!!!!

Boniatos a la plancha.

Los que me leéis a menudo (mil gracias por hacerlo) sabéis que me encanta cocinar simple, osease, con pocos ingredientes, sin muchas salsas, ni complicaciones. Y este otoño hemos tenido un plato estrella. Los boniatos a la plancha.

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Los ingredientes:

2 boniatos
un chorrito de aceite
sal (opcional)

Cómo se hace:

Primero precalentar el horno a 180 grados.
Lavar los boniatos y ponerlos  encima un papel de horno en la bandeja.
Se dejan hasta que empiecen a estar blandos, una media hora, pero lo tienes que comprobar pinchandolo con un cuchillo.
Lo dejamos enfriar.
Cuando los vayamos a comer ponemos a calentar la plancha. Le echamos un chorrito de aceite.
Partimos los boniatos por la mitad y los ponemos unos minutos hasta que cojan color.
Servir caliente.

*la foto es un poco horrible pero se me estropeó la cámara y voy con fotos de mobil. Sorry! A ver si los reyes se enrollan y me traen una cámara, que este año me he portado muy bien. 

 

 

¿Qué piden para comer mis hijas?

Ayer me pasó una cosa curiosa. Llamamos a mi madre por la mañana, y las peques aprovecharon para pedirle si podíamos ir a comer. Mi madre les dijo que claro, que podemos ir. Y les pidió que qué quieren para almorzar (si, las peques tienen una abuela mimosa), y aquí las respuestas:

Verduras (la peque)
Ensalada (la mayor)

A ver, que lo que yo me temía es que pidieran lo típico de los niños, que si papas fritas, o macarrones. Pues miralas ellas que de natural va y le dicen eso. Por supuesto, cuando llegamos, mi madre les había preparado ensaladilla rusa (sin mayo) y una ensalada de tomate. Y ellas felices.

 

¿Y ahora como anda el pollo?

Viendo un programa de cocina en la tele…

¿Mama eso que están cocinando qué es?
– Muslo de pollo.
¿Se lo han cortado?
– Si
¿Y ahora como anda el pollo?
– No puede andar.

No se que pensó realmente mi hija de 3 años, porque se quedó en silencio. Es demasiado pequeña para entender lo que es la muerte, no se lo he explicado nunca. Pero ella ve que algo pasa con esos animales que otros se comen, aunque no lo termine de entender.

Cada vez que le pongo la comida a las peques, estoy feliz de que sean vegetarianas, estén sanas y espabiladas sin tener que matar a ningún ser vivo.

 

Hoy hace 3 años que me casé con mi vegano favorito.

Hoy hace 3 años que me casé con mi vegano favorito. Y os quiero contar un poco como fue la boda.

mi boda vegetariana

Cuando nos conocimos (hoy hace justo 5 años) ninguno de los dos eramos vegetarianos, aunque mi vegano favorito durante alguna temporada había tonteado con la idea, y yo desde hacía años que le decía a mis padres que quería ser vegetariana, pero por desconocimiento,… y por algún tema de salud no lo había sido. Durante un tiempo estuvimos hablando de dejar de comer animales,… pero nadie daba el paso.
Al nacer nuestra primera hija, yo estaba cocinando lenguado a la plancha, y me acuerdo perfectamente del sentimiento tan fuerte me vino. Dejé de cocinar, y desde ese momento decidí que ya era vegetariana. Mi vegano favorito, se subió a la ola.

La boda fue muy pequeñita, eramos 20, la familia cercana y algún amigo. Nos casamos en un pueblo cercano, nos casó el alcalde que había casado a mi hermano. La ceremonia fue muy bonita (qué os tengo que decir), sobretodo porque vinieron mis dos abuelas y mi hija, cuatro generaciones allí como si nada. También nos leyeron unos escritos súper bonitos, fue emocionante. Era todo amor. <3

La comilona fue en otro pueblo, en una casita rural preciosa, dónde alquilamos una sala que había sido el antiguo estercolero de la casa, y ahora está totalmente arreglada. La mesa la decoramos con flores que habíamos comprado, en macetas, que luego se llevaron los invitados. Y como apunte curioso os tengo que decir que la que se llevó mi madre todavía florece cada primavera.

mi boda vegetariana

El detalle para los invitados, lo hicimos nosotros con mucho cariño. Era un corazón relleno de lavanda para colgar en el armario, unos cubiertos de madera  y un paquete con semillas ecológicas de plantas aromáticas. Los que me conocéis sabéis que me encanta todo el tema DIY y práctico, así que estoy segura que los invitados aprovecharon los regalitos. La carta y los cartelitos para marcar los sitios también los pinté, dibujé, escribí y cosí (el corazón del menú esta cosido).

mi boda vegetariana

La comida nos la preparó un catering. Fue vegetariano, porque allí mi vegano favorito todavía no lo era. Lo fue a partir del día siguiente, así que si lo queréis felicitar, mañana es su día!

Os paso el menú:

*Crema fría de puerros y patata “Vichyssoise”
*Creppes caseras a la catalana
*Rissotto cremoso de Ceps y parmesano

*Pastel de mousse de chocolate

mi boda vegetariana

mi boda vegetariana

Cuando terminamos ya os podéis imaginar que nadie se quejó de que se había quedado con hambre. Estaba todo delicioso.

mi boda vegetariana

Y con este post al mas puro estilo revista del corazón, espero que disfrutéis de vuestro día.

Cómo cocinar con medidas americanas o ¡¿Cuanto pesa una cup?!

No os digo nada nuevo si  os digo que estamos muy influenciados por la cultura americana, y en la cocina es un claro ejemplo, por sus recetas y sobretodo por sus medidas a la hora de cocinar.

Basandome en las conversiones que he encontrado en el libro de galletas de Isa Chandra y Terry Hope, os copio aquí unas cuantas medidas para los que no os las conozcáis.

Los líquidos:
1 teaspoon (cucharadita) = 5 mililitros
1 tablespoon (cucharada) = 15 mililitros
1/4 cup (taza) = 60 mililitros
1/3 cup = 79 mililitros
1/2 cup = 118 mililitros
1 cup = 250 mililitros

Los secos:
1/4 teaspoon = 1 mililitros
1 teaspoon = 5 mililitros
1 tablespoon = 15 mililitros
1/4 cup = 59 mililitros
1/3 cup = 79 mililitros
1/2 cup = 118 mililitros
1 cup = 225 mililitros
4 cups = 1 litro

Las temperaturas:
100ºF = 38ºC
200ºF = 95ºC
250ªF = 120ºC
300ºF = 150ºC
350ºF = 180ºC
400ºF = 205ºC
450ºF = 230ºC

Espero que os sea de ayuda. ¡A cocinar!

La yogurtera…

Cuando pensaba en una yogurtera, me venía a la cabeza una imagen antigua, como de lista de bodas de los 70. Hasta que hace un tiempo vi una en una tienda y pensé… ¿poder hacer yogures en casa, sanotes, sin colorantes ni conservantes, y con los ingredientes que yo escoja? Mmmm… y mi mini-yo pensó ¿porqué no? Así que lo comenté en casa, bueeeeno vaaa, insistí en que quería comprar una, y de tanto que lo dije, pues hace unos días me la regalaron.

Aquí tenéis el resultado.

No es vegano. No me he atrevido a empezar con yogures de soja. He hecho una de las recetas que vienen en el librito de instrucciones.

En el fondo puse mermelada de fresa casera, y encima la mezcla que consiste en mezclar un litro de leche templada con un yogur natural. Con esto se llenan 7 botes.

Y el sabor es como para morirse y subir al cielo. Ademas en casa comemos montón de yogures, de esta manera controlo lo que comemos, y ahorramos 😉 La próxima ronda de yogures intentaré hacerlos de soja. Y si salen bien… intentaré con leche de almendras, de avellanas, ….  ¡Ay que rico!