Pizza de espinacas

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La semana pasada, desde Can Perol me mandaron entre otras muchas delicias, unas bases de pan para hacer pizza. Hechas con masa madre. Mmmmmm…
Estaban especialmente ricas. Se nota la diferencia cuando las cosas están hechas con tanto amor y cuidado.

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Podéis ver la receta en el blog de Can Perol (os la dejo traducida en castellano).

 

Fast food vegano.

Cuando me llega la cesta ecológica de Can Perol, en seguida empiezo a dar vueltas a la cabeza para ver qué recetas haré con tantos ingredientes ricos.

vegan fast food

Esta vez le ha tocado a un bocadillo de hamburguesa, aguacate y pimiento rojo, con patatas al horno.
Es un plato de esos de disfrute, de comerlo todo con las manos, y chuparte los dedos al final.

Podéis encontrar la receta en el blog de Can Perol.

Pimientos del piquillo rellenos

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La receta de hoy es una de esas de hoy-me-hago-un-homenaje.
En casa nos gusta mucho a todos y es muy versátil porqué se puede aprovechar cualquier verdura o cereal que tengas a mano.

Así que espero que os guste, y si la hacéis, me lo enseñéis.

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Los ingredientes (para 2 personas):
6 pimientos del piquillo
1 cebolla
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 calabacín
1 diente de ajo
sal
aceite de oliva
cebollino para decorar

Para la salsa:
½ cebolla
2 pimientos del piquillo
4 cucharadas soperas de tomate triturado
150 ml de crema de leche de avena
sal
pimienta negra

Cortamos a dados pequeños la cebolla, el pimiento verde y el rojo, el calabacín y el diente de ajo y lo ponemos a pochar con un chorrito de aceite de oliva a fuego lento. Le ponemos una pizca de sal. Cuando estén blandas, rellenamos los pimientos del piquillo y reservamos.
Para la salsa cortamos la cebolla a trozos y los pimientos del piquillo, los hacemos a fuego
medio, cuando la cebolla empiece a cambiar de color, añadimos la salsa de tomate. Esperamos a que espese, removiendo de vez en cuando. Salpimentamos. Después ponemos la crema de leche, removemos bien unos 3 o 4 minutos y trituramos la salsa, hasta dejarla sin grumos.
En la misma cazuela ponemos los pimientos del piquillo rellenos y los dejamos a fuego bajo unos minutos para que se impregnen de los sabores de la salsa y ya podemos servir.
Decoramos con cebollino.

Crema de almendras.

almond butter

Esta receta es de esas de “fondo de armario”. Siempre va bien tener un bote por si lo necesitas. La crema de almendras combina bien con por ejemplo fresas, manzana, plátano,… también con una tostada de pan, con galletas, como relleno de un pastel… ¿Se nota que me encanta?

crema de almendras

Los ingredientes:
200 gr de almendras crudas con piel
2 dátiles medjool
leche de almendras (o la qué prefieras, hasta podrías poner agua)

Cómo se hace:
Ponemos a hidratar las almendras durante un mínimo de 2 horas, aunque mejor si están por ejemplo, toda la noche. Pelamos las que podamos, si alguna queda con piel tampoco pasa nada, yo la pongo igualmente.
Las trituramos junto con los dátiles deshuesados y poco a poco vamos añadiendo leche vegetal. No he puesto cantidad porqué es según como prefieras de espesa la crema. Yo creo que puse media taza aproximadamente.
La ponemos en un tarro de cristal y a la nevera.

mantequilla de cacahuete

*el mini catador oficial me dio el visto bueno.

Me llevo desayuno por si acaso.

Hoy ha sido el último día de cole antes de vacaciones de Navidad. Y como es típico en Catalunya, los peques han hecho el Caga Tió.
Hace unos días, hablé con las maestras de las peques y me pidieron turrón y neulas para ponérselas para ellas. Los que la escuela había comprado no eran veganos. La idea era que desayunaran esto.

Esta mañana les he dicho que hoy no se tenían que llevar desayuno porqué el Tió les cagaría el desayuno (que raro queda esto de cagar el desayuno).

Peque: ¿Mama me pones igualmente desayuno?
Yo: ¿Y eso porqué?
Peque: Por si lo que da no es vegano (leer con tono triste)
Yo: Tu tranquila que el Tió es mágico y seguro que sabrá que tu eres casi vegana. (llámale mentirijilla, llámale magia navideña)

Tampoco se deciros si la he convencido demasiado en ese momento.

Muchos me piden qué pasa con los hijos vegetarianos en situaciones sociales. Ellas saben que la mayoría de gente come diferente a nosotros. Saben que muchas veces llevo mandarinas, o plátanos, o alguna galleta, o frutos secos…. en el bolso por si allí dónde vamos no hay nada vegano. Lo bueno de todo eso, es que ellas son conscientes de lo que comen, saben preguntar, y saben lo que deciden comer.

Cuando las he ido a recoger, su sonrisa les delataba.
Yo: como ha ido el Caga Tió?
Peques: Muy bien! Nos ha cagado turrón de chocolate y neulas!
Yo: Y eran veganas?
Peques: Si!

 

Bizcocho de lima y semillas de amapola.

bizcocho vegano de lima y semillas de amapola

Este bizcocho es tan fácil que no sabía si compartirlo, y encima es muy versátil. Se puede hacer con cualquier leche vegetal, mi elección fue la de avena. La harina puede ser de espelta, de trigo… y la fruta qué te voy a contar. Naranja, limón,… Y para darle el toque interesante, semillas. Ummmmmmm ¡qué delicioso!

bizcocho vegano de lima y semillas de amapola

Los ingredientes:

200 ml de leche vegetal
50 gr de sirope de agave (mi intención era poner 100 pero no tenía tanto)
80 ml de aceite de oliva
el zumo de 2 limas
la ralladura de la piel de 1 lima
250 gr de harina integral de espelta
1 sobre de levadura química (16gr)
1 cucharada sopera de semillas de amapola

Cómo se hace:

Precalentamos el horno a 180 grados.
Se mezclan los ingredientes humedos: leche, sirope, aceite, zumo de limas y piel de lima.
A esa mezcla se le añade la harina, la levadura y las semillas de amapola.
Lo ponemos en un molde. El mio era de los rectangulares (no se si tienen nombre técnico), y lo ponemos en el horno 30 minutos en la parte media baja del horno, hasta que pinchemos y salga el palillo limpio.

***Como le puse poco sirope no quedó demasiado dulce, así que para comer, le puse encima una cucharada de mermelada de arándanos y la combinación quedó deliciosa.

Prefiero el tomate, gracias.

Muchas veces los padres y madres nos empeñamos en hacer los platos atractivos para los peques. También tenemos nuestras teorías de “seguro que esto le gustará, a mi me encantaba cuando era peque” pero lo que no nos acordamos es que nuestros hijos tienen su propio paladar, y hay posibilidades de que eso no pase.

Y hoy me ha pasado algo parecido.

Al prepararles la merienda, después de comer unos caquis (siempre siempre siempre fruta para merendar) les he preparado unas tostadas de un pan que compré el otro día, uno integral de molde (pero de pastelería, no de súper, esos no me gustan nada). Pensando que les encantaría. Pues bien, se lo pongo con tomate y chorrito de aceite, mas conocido como ‘pa amb tomaquet’, y al baby le doy el pan y solo de acercárselo a la boca ya ha tenido claro que no lo quería, sin ni siquiera ponérselo dentro de la boca. Lo que ha tenido claro es lo que sí quería comer. Y como no habla todavía, me ha señalado el tomate que había restregado contra el pan. ¡Y cómo lo ha disfrutado!

Y me ha demostrado una vez más, que en realidad lo mejor es lo más simple. ¡Qué rico comer un tomate a bocados!

Bizcocho de algarroba sin azúcar.

Me gusta cocinar con mis hijas. Y a ellas les gusta ayudarme. De vez en cuando nos vestimos los delantales, cogemos los ingredientes, los ponemos en la mesa de la cocina y ¡a trabajar!

Esta vez le ha tocado el turno a un bizcocho de algarroba. Nunca la habíamos trabajado. Una vez compré un paquete, que quedó olvidado en un armario hasta el infinito de su caducidad.
Pero el otro día al ir a comprar, vi unos paquetes en la estantería de la tienda y no me pude resistir. Así que sin dudarlo busqué la inspiración en este bizcocho de algarroba sin azúcar y sin gluten de Marina.

Tengo que decir que hice varias variaciones por comodidad mía, me explico. Empiezo a poner la harina en el bol y me doy cuenta de que si me quedo a los 200 de la receta original, se me quedará un culín en el paquete y decido gastarla toda. Tampoco tenía harina sin gluten, y la puse de espelta integral que es la que tenía. Pues así quedó mi versión.

bizcocho vegano de algarroba sin azúcar

Los ingredientes:

280 gr de harina de espelta integral
50 gr de harina de algarroba
2 cucharaditas de impulsor
125 ml de aceite de oliva
75 gr de sirope
300 ml de leche de avena
1 cucharadita de vainilla

Cómo se hace:

Precalentamos el horno a 150 grados.
Mezclamos los ingredientes secos. Harina, algarroba, impulsor.
En otro bol mezclamos los líquidos. Aceite, sirope, leche de avena, vainilla.
Juntamos los dos bols hasta que quede una mezcla homogenea.
Horneamos en la parte media-baja del horno unos 40 minutos.
Pinchar con un palillo. Si sale limpio, sacar del horno, desmoldar y dejar enfriar.

Como no me quedó excesivamente dulce, hice como Miren con su bizcocho y le puse mermelada de fresa en el centro. Simplemente delicioso.

Helado de coco y arándanos

Porqué este verano está siendo durillo con el tema del calor, nos podemos dar un capricho sanote y rico de verdad.
Hace poco me compré una heladera y he estado haciendo varios experimentos con helados de frutas y leches vegetales, sin azúcar,… al principio me quedaban con textura como de granizado más que de helado. Pero este que comparto quedó perfecto, de sabor y de consistencia.
Si lo hacéis ya me contaréis que tal os ha quedado.

Helado de coco y arándanos

Los ingredientes (para 2 ó 3 personas):

1 lata de leche de coco
1 cucharada sopera de aceite de coco
1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
un puñado generoso de arándanos congelados

Helado de coco y arándanos

Cómo se hace:

En un bol ponemos la leche de coco con el aceite y la vainilla. Mezclamos bien y lo ponemos en la heladera junto con los arándanos.
La heladera la habremos puesto en el congelador durante toda la noche como mínimo.
Dejamos el helado haciéndose durante 30 ó 40 minutos, hasta que esté cremoso.

Servir directamente o también lo puedes poner en un tupper en el congelador hasta que lo necesites.