Se van a terminar los animales.

“Mama, hoy le he dicho a la iaia que no tiene que comer carne porque sinó se van a terminar los animales”

Ésta es una reflexión que ha hecho mi hija mayor (4 años).

Muchas veces tenemos conversaciones de porqué nosotros no comemos carne, conversaciones muy light evidentemente, porqué lo tienen que entender dos personitas pequeñas. Y en esas conversaciones muchas veces surge la duda de porqué sus abuelos o sus tíos comen carne.  Siempre lo hablamos desde un punto de vista de no juzgar a nadie. La respuesta suele ser “cada persona hace lo que le conviene o lo mejor que sabe, no todo el mundo piensa igual, y en cada casa tienen sus costumbres”

Ellas saben que cuando nosotros comemos una hamburguesa, es una hamburguesa vegana, que lo “normal” es que la hamburguesa sea de carne, saben que vivimos en una sociedad donde lo que hay más, es gente que come carne, y que nosotros en cualquier sitio tenemos que especificar ¿es de carne? ¿tiene leche?

A veces es un poco complicado, pero me encanta poder enseñarles que ellas viven de esta manera, porque creemos que es la más respetuosa con lo que sentimos. Que podemos vivir sin matar animales, “los animales tienen que estar con sus familias, como nosotros que somos una familia”.

La historia de Pajalito.

Hoy os voy a contar la historia de Pajalito. Aunque los que me seguís en instagram ya la conoceréis.

Todo empezó hace 2 meses cuando mi vegano favorito se fue al mercado a comprar. Al volver a casa vio algo en el suelo, y se paró a recogerlo. Era un canario, de color naranja, precioso. Ni se asustó al verlo, no se fue volando, el pobre estaba agotado. Así que cuando llegó a casa con la compra también con un nuevo compañero de piso.

Desde ese día lo tenemos en casa, bien alimentado, con sus semillas, su fruta y de vez en cuando alguna galleta. A las peques les encanta. Y a nosotros también.

Pajalito todavía está un poco torpe con sus practicas de vuelo, pero se le ve feliz.

pajalito

*una cosita que no tiene nada que ver, pero que os quiero contar. Este fin de semana estuve en OhBlog aprendiendo un montón de cosas, entre ellas, un poco de photoshop, y como podéis ver, y aunque parezca poca cosa (yo era una negada total) he retocado la foto con lo que aprendí. Muchas gracias Carol <3

 

Libros de animales, o como clasificarlos de manera curiosa.

Como muchos sabéis, no las llevamos a las peques al cole, hacemos homeschooling, y una de nuestras rutinas favoritas es ir a la biblioteca un día a la semana, o más días si hay cuentacuentos. Tenemos mucha suerte que la zona infantil de la biblioteca del pueblo es grande y variada. Leemos montones de libros, desde álbumes ilustrados, minienciclopedias, libros de temas concretos, de animales (sus favoritos), de instrumentos, de manualidades….

Pues hoy mirando un libro de animales, me he dado cuenta de la curiosa clasificación que utilizaban.

Os dejo unas fotos (horribles, lo se, sorry! las he hecho con el mobil):

libro de animales

libro de animales

Está en catalán, pero creo que se entiende perfectamente. La primera “animales al zoo”, la segunda “las mascotas”.  Las otras paginas eran, “las crías”, “las aves” y “la granja”.

Me pareció curioso, normalmente lo hacen por dónde viven, o por tipos de animal. No sé, a lo mejor soy un poco tiquis miquis, pero este tipo de cosas me pone triste. Vivir en un mundo donde mucha gente diferencia los animales con estos conceptos.

Es un poco triste, ¿no?

¿Amo a los animales o amo a algunos animales?

Partiendo de la base que cada  uno puede hacer lo que quiera o lo que pueda… yo tengo una duda… ¿dónde está el limite del bien y del mal? Jeje, eso ha sonado demasiado intenso. Os explico. Hoy he tenido una conversación con un amigo. Él está enamorado de los perros, le encantan. Él tiene perro, y a parte colabora con algún sitio de esos que ayudan a perritos abandonados. Eso lo veo genial. Pero luego no es vegetariano. Y aquí es dónde mi cerebro me dice que eso es un poco incoherente.

Yo entiendo que no podemos hacer el bien en todo, o sea. Si empezamos a pensar en lo mejor para nosotros, nuestro cuerpo, nuestros hijos,… para el mundo en general, nos volveríamos locos. Es imposible. Pero eso de querer tanto a los perros y luego llegar a casa y comerse un trozo de pollo, pues no lo veo.

Hay mucha gente que dice que ama los animales y luego resulta que deberían decir que “aman algunos animales”.

¿Cómo lo veis? ¿Asi surrealista como yo, o no, o pensáis que mejor eso que nada?

La araña que vive en mi tendedero.

A veces creo que la gente piensa que estoy trastornada. Cuando veo a alguien que va a xafar o aplastar a algún pobre bicho, no puedo evitar hacer un pequeño grito de terror que despista al “agresor” y así puedo pedir la libertad para el animalito indefenso. Bien!

Hace unos días me di cuenta de que una inquilina muy timida vive en mi tendedero. Cuando salgo a tender ropa se esconde para que no la vea, pero yo sé que esta allí, y vigilo donde cuelgo las toallas y pantalones para no cargarme su telaraña.

Que maravilla eh.

La prota.

Narvales.

Mirad que video…

Los narvales son tan extaños que me fascinan.

Si os digo la verdad no entiendo nada de lo que dice el señor narrando el video, pero da igual, las imagenes son lo que vale.

Es como si los cuentos de hadas se hicieran realidad, son los unicornios del mar. Preciosos.

Espero que os guste.

Ashes and Snow.

Sientate en el sofá…
Respira hondo…
Dale al play.

Son casi 9 minutos de belleza, de calma, de amor.

Es uno de esos video que si lo ves justo antes de ir a dormir, seguro que sueñas con cosas super bonitas, o si lo ves al empezar el día, te sale todo genial. (se nota que me ha gustado mucho?).