Mijo con calçots, calabaza y setas.

A veces estamos tan acostumbrados a comer según qué ingredientes de una forma concreta, que no pensamos en introducirlos en otros platos.
Este es el caso dels calçots.
En Catalunya, en estas fechas empieza la temporada de las calçotades. Se hacen a la brasa, y los comemos con salsa.
Pero esta vez, he decidido introducirlos en un plato del día a día. Mijo con calçots, calabaza y setas.

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La receta la podéis encontrar en el blog de Can Perol.
Casi todos los ingredientes de esta receta, son de la tienda de Can Perol. Deliciosos y ecológicos. Os lo recomiendo mucho.

Espaguetis de manzana con salsa de cacahuete.

Hay ciertos cachivaches de cocina que vale la pena tener. Uno de ellos sin duda es un spirali. A mi me parece super divertido hacer comidas con él. A las peques les encanta (y a mi más), porqué encima siempre acaban saliendo platos sanos.

Con la spirali se pueden hacer espaguetis de diferentes formas y medidas, de verdura y de fruta. Eso si, tiene que ser de tipo duro, como zanahoria, calabacín, manzana…. Es sencillisimo de utilizar, solo poner la verdura que escojas en los pinchos y girar y girar y salen los espaguetis de la medida que prefieras (hay 3 para escoger).
Este es de la tienda Conasi Cocina.

Para estrenar el spirali, he escogido una receta dulce, ideal para el desayuno o la merienda. Es perfecta para peques que les cueste comer fruta, porqué presentada de esta forma, es mucho más atractiva que la pieza entera.

espaguetis de manzana

Los ingredientes (para 1 persona):
1 manzana
1 cucharada sopera de mantequilla de cacahuete
2 dátiles medjool
1/2 vaso de agua aproximadamente
semillas de amapola

Cómo se hace:
Para la salsa, trituramos los dátiles deshuesados y la mantequilla de cacahuete con un poco de agua. Cuando se haya formado una pasta homogénea, le añadiremos más agua hasta que sea de una textura que nos agrade.
Ahora haremos los espaguetis con la spirali. Primero descorazonando la manzana. Yo no la he pelado porqué es eco.
Lo ponemos en un bol, lo espolvoreamos con semillas de amapola y ya lo podemos disfrutar.

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La foto del spirali.

Magdalenas de fresas y almendras (sin azúcar)

Magdalenas de fresas y almendras

En casa somos muy de magdalenas. Nos encantan de todos sabores y colores. Y como en estos últimos días he visto varias compis de instagram con fotos de fresas, me entraron unas ganas terribles de comerlas y aproveché para hacer estas magdalenas. Y tuve la suerte de tener a mis pinches que me ayudaron a cortar las fresas a trocitos.

magdalenas de fresas y almendras

Los ingredientes (salen unas 15):
240 ml de leche de almendras
100 ml de sirope de ágave
80 ml de aceite de oliva
1 cucharadita de esencia de vainilla
50 gr de harina de almendras
200 gr de harina integral
16 gr de levadura química
200 gr de fresas
almendras crudas para decorar

Cómo se hace:
Precalentamos el horno a 180 grados.
Se mezclan los ingredientes líquidos, la leche, el sirope, el aceite y la vainilla en un bol.
Se le añaden los ingredientes secos, las harinas y la levadura.
Se mezcla hasta que esté todo bien integrado.
Quitamos las hojas de las fresas, las troceamos y añadimos a la masa.
Lo ponemos en los moldes. Ponemos unas cuantas almendras picadas por encima y horneamos durante unos 25 minutos. Tienen que estar doradas por fuera y si las pinchas con un palillo éste, salir limpio.

*He hecho unas pocas sin almendras por encima, para que sean aptas para el baby (tiene 1 año) que todavía no puede comer frutos secos enteros.

De veganos a dioses.

Para empezar, quiero contaros el porqué de este post. Un post muy personal, pero que necesitaba compartirlo.

Últimamente he sufrido en mis propias carnes los “ataques” de algunas personas que dicen que son veganos. También hablando con algunas amigas que han sentido lo mismo. Y he llegado a una conclusión, hay algunos veganos (pocos por suerte) que se creen dioses. ¿Y eso porque?

Voy a empezar por el principio. Podemos reducir el veganismo a un concepto, uno solo, el respeto. Bajo mi punto de vista, es la palabra que mejor lo define. Ya sabemos que el veganismo es mas que una dieta, es una manera de vivir. Los veganos respetan a los seres vivos por eso no los explotan, ni usan de ninguna manera.
Pero algunos de estos veganos, cierran el círculo de los seres vivos en los animales, y dejan fuera las personas. Entonces cualquier persona que no sea ellos mismos, hacen cosas mal según su parecer.
Se ponen en un plano superior a cualquier persona, entonces aquí, en ese preciso instante se auto convierten en dioses. Capaces de hablar, juzgar, opinar, y hasta a veces, insultar a cualquiera que les plazca. Y para nuestra desdicha, estos dioses tienen mucho tiempo libre, cosa que hace que una gran parte de su tiempo lo dediquen a estar en las redes sociales, si, claro, con la pantalla protegiendolos, en lugar de salir a la calle a hacer “ruido”, activismo o como quieras llamarlo, a invertir su tiempo en algo más de provecho que ir a meterse en la vida de los demás.

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*La cara que se me pone al leer según qué comentarios de los dioses veganos

Estoy segura de que mientras estás leyendo esto, estás pensando en alguien, porqué ya sea en directo o por las redes sociales, todos conocemos (o nos hemos cruzado alguna vez) con alguien así.

Precisamente estos dioses son los que dan mala fama a este maravilloso estilo de vida. Que cuando alguien dice “es que los veganos son unos radicales” tan solo se refiere a este subgrupo.

Y precisamente estos se convierten en algo muy contrario al veganismo al romper ese respeto hacia los demás.

Así que si te sientes identificado, te pido por favor, que dejes de pensar que las personas somos tus enemigas, que nosotros (el resto de humanos) también luchamos por un mundo mejor en la medida de nuestras posibilidades. Que si luchamos juntos, por lo menos, nos lo pasaremos bien.

Crema de almendras.

almond butter

Esta receta es de esas de “fondo de armario”. Siempre va bien tener un bote por si lo necesitas. La crema de almendras combina bien con por ejemplo fresas, manzana, plátano,… también con una tostada de pan, con galletas, como relleno de un pastel… ¿Se nota que me encanta?

crema de almendras

Los ingredientes:
200 gr de almendras crudas con piel
2 dátiles medjool
leche de almendras (o la qué prefieras, hasta podrías poner agua)

Cómo se hace:
Ponemos a hidratar las almendras durante un mínimo de 2 horas, aunque mejor si están por ejemplo, toda la noche. Pelamos las que podamos, si alguna queda con piel tampoco pasa nada, yo la pongo igualmente.
Las trituramos junto con los dátiles deshuesados y poco a poco vamos añadiendo leche vegetal. No he puesto cantidad porqué es según como prefieras de espesa la crema. Yo creo que puse media taza aproximadamente.
La ponemos en un tarro de cristal y a la nevera.

mantequilla de cacahuete

*el mini catador oficial me dio el visto bueno.

Paella de verduras

Hacía tiempo que no pasaba por aquí! Encontrar tiempo para el blog durante unas navidades en familia numerosa parece una misión imposible. Que aprovecho para deciros que nos lo hemos pasado muy bien. Hemos comido con la familia, hemos hecho recetas de las de toda la vida pero veganas. Escudella de galets, fricandó, turrones….

Pero hoy para compensar, vengo con receta.

Una paella de verduras, un plato tan versátil y delicioso que todo el mundo debería comer a menudo. La receta que comparto es la de mi madre, que la hace deliciosa. Y también es una de las recetas que podéis encontrar en mi libro.
Espero que os guste tanto como a mi.

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Si queréis ver la receta, la encontraréis en el blog de Can Perol.

Disgustos y propositos…

Ayer compartí en facebook mi disgusto al volver de celebrar el cumple de mi madre en Montserrat en el Restaurante Abat Cisneros. La comida, el trato… fue realmente decepcionante.
Llegué a casa y escribí un post de desahogo. Así en caliente, pero todos sabemos que en caliente las cosas se ven de manera poco real, o por lo menos no nos podemos hacer una vision global de la situación.

Hoy después de dormir, y de hablar con mi buena amiga Marina, he llegado a la conclusión de que lo mejor es centrarse en las cosas buenas, y no gastar ni un segundo de energía en las cosas malas.

Y esto me lleva a un proposito de año nuevo, concentrarme totalmente en las cosas buenas. Porqué llevo una temporada con tendencia pesimista, y esto no puede seguir así.

Hace unos días vi una foto en alguna red social, donde explicaban de tener un bote de cristal y cada vez que te pase algo bonito, chulo, positivo,… escribirlo en un papel y ponerlo dentro. Al final del año poder abrirlo y leer todas esas cosas que han llenado nuestro año.
Así lo haré. Cuando lo tenga preparado, lo enseñaré en instagram.

 

Me llevo desayuno por si acaso.

Hoy ha sido el último día de cole antes de vacaciones de Navidad. Y como es típico en Catalunya, los peques han hecho el Caga Tió.
Hace unos días, hablé con las maestras de las peques y me pidieron turrón y neulas para ponérselas para ellas. Los que la escuela había comprado no eran veganos. La idea era que desayunaran esto.

Esta mañana les he dicho que hoy no se tenían que llevar desayuno porqué el Tió les cagaría el desayuno (que raro queda esto de cagar el desayuno).

Peque: ¿Mama me pones igualmente desayuno?
Yo: ¿Y eso porqué?
Peque: Por si lo que da no es vegano (leer con tono triste)
Yo: Tu tranquila que el Tió es mágico y seguro que sabrá que tu eres casi vegana. (llámale mentirijilla, llámale magia navideña)

Tampoco se deciros si la he convencido demasiado en ese momento.

Muchos me piden qué pasa con los hijos vegetarianos en situaciones sociales. Ellas saben que la mayoría de gente come diferente a nosotros. Saben que muchas veces llevo mandarinas, o plátanos, o alguna galleta, o frutos secos…. en el bolso por si allí dónde vamos no hay nada vegano. Lo bueno de todo eso, es que ellas son conscientes de lo que comen, saben preguntar, y saben lo que deciden comer.

Cuando las he ido a recoger, su sonrisa les delataba.
Yo: como ha ido el Caga Tió?
Peques: Muy bien! Nos ha cagado turrón de chocolate y neulas!
Yo: Y eran veganas?
Peques: Si!

 

Coliflor al curry.

Hoy quiero compartir una receta con un ingrediente de esos que tiene tan mala fama. La coliflor.
Tantos son los que no la pueden ni oler como los que la queremos con todo nuestro corazón.
Esta receta es ideal para todos. El curry le da un sabor increïble. Así que los que la odian van a disfrutar seguro, y los que la amamos, aún más.
¡A disfrutar!

coliflor al curry

Ingredientes:

1 coliflor
1⁄2 cebolla
1 tomate
1 cucharadita de curry
250 ml de crema de leche vegetal para cocinar de arroz
sal

Preparación:

Empezamos limpiando bien los arbolitos de coliflor. Le ponemos un chorrito
de aceite de oliva y lo dejamos en el horno a 200 grados hasta que la coliflor esté empezando a dorarse.
Mientras tanto vamos cortando la cebolla en juliana y la empezamos a pochar en una
sartén con un chorrito de aceite de oliva. Le añadimos el tomate cortado a dados
pequeños. Lo dejamos hasta que la cebolla esté transparente y el tomate bien blando.
Le añadimos el curry, una pizca de sal y removemos. Después la leche vegetal, bajamos
el fuego y dejamos que haga chup chup.
Cuando la coliflor esté hecha la añadimos a la sartén del curry, le damos unas vueltas
para que se impregne todo de la salsa y ya podemos servir.

Se puede acompañar de arroz, patatas al horno, un poquito de pan para mojar en la salsa,…