Alcachofas bien acompañadas

Las protagonistas de la última receta para Can Perol han sido las alcachofas.
¿No os encantan?
En esta receta he usado algunos de mis ingredientes favoritos.
Espero que os guste tanto como a mi.

Los ingredientes (para 2 personas):
8 alcachofas
1 puerro
1 ajo
6 tomates secos en aceite
un puñado de piñones

La receta entera la podéis encontrar aquí.

Movimiento Slow.

El otro día en una comida familiar, mi hermano dijo que se habían comprado una slow juicer y una olla lenta. Empezamos a hablar del movimiento slow y me di cuenta de que sabía muy poco del tema.

Así que he buscado un poco de info sobre el slow food y la voy a compartir con vosotros. Solo es un pequeño resumen.

El slow food empezó en Bra (Italia) en el 1986 en una asociación que originalmente se llamaba ArciGola.

Según la Wikipedia, los objetivos del movimiento son:

  1. a) otorgar dignidad cultural a las temáticas relacionadas con la comida y la alimentación;
    b) individualizar los 
    productos alimenticios y las modalidades de producción ligados a un territorio, en una óptica de salvaguardia de la biodiversidad, promoviendo su categorización y protección en tanto que bienes culturales;
    c) elevar la cultura alimentaria de la ciudadanía y, en particular, de las generaciones más jóvenes, con el objetivo de lograr la plena conciencia del derecho al placer y al gusto;
    d) promover la práctica de una calidad de vida distinta, basada en el respeto al ritmo y tiempo naturales, al ambiente y la salud de los consumidores, favoreciendo la fruición de aquellos que representen la máxima expresión cualitativa.

Este movimiento valora las costumbres alimentarias de cada región, los productos típicos, y las técnicas de cocina.

 

El movimiento slow food, ha contagiado muchos otros ámbitos, como slow fashion, slow sex,…

Lo que se quiere conseguir con el slow life es tener una vida más tranquila en contraposición al ritmo que llevamos, todo rápido, siempre con los ojos puestos en una pantalla, empezándonos a aislar de la realidad,…El movimiento slow promueve el disfrutar de las cosas, hacerlas con tiempo, sin prisas, valorar el placer del silencio, de un paseo, de una conversación, de cocinar tranquilamente… Tener experiencias verdaderas.

Y claro, esto en teoría parece fácil, pero como estamos dentro del sistema, no podemos parar de golpe y dedicarnos a tener una vida slow completa.
Lo ideal es empezar con pequeños actos, como dejar el móvil (o la tablet o lo que sea de pantallas) y leer, conversar, jugar con los hijos, respirar hondo, disfrutar del silencio, cuidar las plantas,…
También podéis comprar la fruta y la verdura a agricultores cercanos a vuestra casa.
Y preparar una comida bien rica, sin prisas, deleitándoos con los olores, las texturas.. y luego sentaros a la mesa a comerlo, masticando cada bocado, sintiendo los sabores.

¿Os apetece intentarlo?

Magdalenas a lo “apple pie”

Hoy os dejo una receta que espero que os guste tanto cómo a nosotros. Es ideal para cocinar con peques, les encanta añadir los ingredientes y mezclar, escoger los papelitos y ponerlos en los moldes,… vaya, para pasar un buen rato en familia.

240 ml de leche de avena
80 ml de aceite de oliva
150 gr de panela
250 gr de harina integral
16 gr de levadura química (tipo Royal)

3 manzanas
1 cucharada de margarina
1 cucharada de panela
1 cucharadita de canela

Precalentamos el horno a 180 grados con calor arriba y abajo sin ventilador (si puede ser).
Para el relleno de las manzanas, pelar y cortar a trozos pequeños las manzanas, ponerlas en un cazo con la margarina y la panela a fuego medio-lento y dejar que se vayan haciendo. Cuando estén blandas, poner la canela, mezclar y retirar del fuego.
En un bol mezclar la leche, el aceite y la panela.
Cuando esté bien integrado, lo mezclamos con la harina y la levadura.
A esta masa le añadimos las manzanas, mezclamos y ponemos en moldes de magdalena.
Horneamos 25 minutos.
Dejar enfriar y ¡disfrutar!

¡He vuelto!

He vuelto.

Como puedes ver, he cambiado un poco el blog. De los cambios mas importantes, es el nombre del blog. Lo he cambiado para que englobe todo lo que quiero compartir por aquí. No solo temas relacionados con el veganismo, sinó abrirlo a la familia, a la educación, experiencias, crianza, creatividad,… y por supuesto recetas y temas de alimentos.

He vuelto con muchas ganas.

Intentaré tener el blog activo, y para eso te necesito. Me encantaría qué opinaras, que me sugirieras, temas a tratar, o cosas que te gustaría que aparecieran en el blog.

¡Nos leemos!

Tu historia vegetariana *Merche

Merche nos cuenta su historia, que es la de muchos veganos. Ella cambió por salud y se quedó convencida. Espero que esta historia os inspire tanto como a mi.

Yo me hice vegana en abril de 2013, hace ya casi dos años y medio.

Sin embargo, en mi caso, fue fruto de una evolución de casi 5 años y lo hice por salud… sobre todo al principio. Unos años después de ser madre, me di cuenta de que mi cuerpo había cambiado y en cuanto me pasaba un poquito en las comidas, todo se transformaba en algún kilo de más que cada vez costaba más quitar. Así que que en vez de hacer dieta, decidí buscar una forma de alimentarme, que me permitiese no engordar a la vez que encontrarme bien… es decir adquirir hábitos saludables con carácter definitivo 😉

En esa época descubrí a Montignac y me decidí a comer todo integral (pan, pasta, harina, arroz… ), a la vez que incrementaba notablemente la ingesta de verduras, frutas y legumbres… Poco a poco y casi sin darme cuenta fui apartando de mi dieta la carne (creo que mi organismo la iba rechazando poco a poco) y aunque rondaba por mi cabeza la idea de hacerme vegetariana, no me atrevía por la creencia de que al ser tres en casa, el tema de las comidas podía volverse tremendamente complicado. Así como por algunas dudas nutricionales ya que hay mucha información contradictoria y no sabes que creer.

El caso es que cuando buscas, la vida te envía respuestas (no siempre de la forma que esperas, eso es cierto…) y a mi me vino en forma de libro, “El estudio de China”, cuya lectura me recomendó un médico que ya era vegano. Pues bien, tras leerlo… decidí hacerme vegana, no sólo por el hecho de que me lo recomendase un médico, sino porque este libro acabó de disipar las pocas dudas que me quedaban y madre mía!!!! cuantos cosas aprendí!!!!

Mi marido y mi hijo decidieron unirse “a tiempo parcial” que dicen ellos (y que después de estos dos años y medio se ha transformado en un casi a “tiempo completo” jeje)

Al principio cuesta un poco romper el esquema mental de primero, segundo (carne o pescado) y postre… pero poco a poco vas descubriendo que no es complicado, sobre todo, cuando empiezas a navegar y descubres blogs como este. Gracias Alba, y gracias a muchas otras personas, que dieron el paso, y comparten a traves de la web recetas, trucos y demás cosas…

Aunque me hice vegana por salud, debo reconocer que cuando he visto algún reportaje sobre la pesca masiva o la cría de animales en granjas para su consumo (que no suelo ser capaz de verlos completos) siento gran alivio sabiendo que yo YA NO contribuyo a ello.

Y para terminar… desde que me hice vegana mis analíticas de las revisiones periódicas en el trabajo: “impecables” ;-))