Más razones para ser vegano.

Acabamos de ver un documental que necesito compartir con vosotros.

No digo nada más. Simplemente lo tenéis que ver, dura una media hora. Al final, alrededor del minuto 20 salen unas imágenes un poco fuertes, de echo yo cerré los ojos, y hasta que mi vegano favorito no me dijo que habían pasado, no pude mirar la pantalla. No puedo ver esas imágenes, se me hace un nudo en el estomago. Pero el resto de documental está muy bien. Mas que interesante.

Menú vegetariano para niños #1

Arroz con garbanzos y espinacas.

Para empezar esta sección, la inaguraremos con un platazo rico rico.

Los ingredientes:

medio vaso de arroz
1 vaso de agua
un puñado de garbanzos
1 manojo de espinacas
1 cebolleta pequeña
aceite

Cómo se hace:

El arroz se pone en un caldero con un chorrito de aceite de oliva. Se le da dos vueltas y se añade el agua. Cuando el arroz se ha bebido el agua, se tapa y se reserva.
En una sartén con aceite caliente, se le echa la cebolla picada. Cuando cambia de color se le añade los garbanzos, y al final las hojas limpias y picadas de espinacas.
Servir caliente.

Versión adulta:

Cuando se le añaden los garbanzos poner también unos cuantos piñones.

Propiedades:

Los garbanzos ayudan a controlar el colesterol, y la hipertensión. Poseen fibras solubles. Es de las legumbres, que se digiere con más facilidad. Aportan hidratos de carbono de absorción lenta, que proporcionan energía. Combinado con el arroz incluye en un solo plato todos los aminoacidos necesarios.
Las espinacas no son el alimento con más hierro (como “por culpa” de Popeye pensamos). Curiosamente en este plato, en hierro, ganan los garbanzos. De todas maneras, las espinacas ayudan a evitar la anemia, y tienen muchas proteinas.
La cebolla aunque no sea la protagonista de este plato, es muy importante en cuanto a nutrición. Protege el corazón, ayuda al sistema urinario y lo protege de las infecciones, tiene fósforo, silicio, ayuda a la asimilación del calcio, contiene vitaminas A, B y C, hierro, azufre, potasio y yodo, entre otras cosas.

Como podéis ver, este plato es muy completo y tiene un sabor insuperable. A mi hija al menos le encantó. Espero que lo disfrutéis.

*Fuente info: wikipedia

Mermelada casera.

De pera, de melocotón y de manzana y ciruela.

Como se puede ver en la foto, la de melocotón es la única que hemos abierto y disfrutado (de momento). Esta muy muy rica. Son obra de mi cuñada y mi hermano pequeño. Mermeladas caseras, y botes pintados. Preciosos.

Quien quiera regalarnos mermeladas caseras, serán recibidas con los brazos abiertos y una buena revanada de pan lista!

Tener hijos vegetarianos.

Uno de los “problemas” de cuando somos vegetarianos y tenemos hijos, son los millones de dudas de menús posibles para darles.

Tenemos demasiado grabado en los  genes el tipo de alimentación omnívora. Nos acordamos de lo que comíamos o lo que nuestras madres nos cuentan que nos cocinaban.

Hablando con otros papis te hablan de pollo, merluza,  jamón york y cosas por el estilo. Así que las dudas existen. Es más, hay padres vegetarianos que tienen tantas dudas que les llegan a dar carne a sus hijos, con la excusa de que “no les quiero imponer nada, cuando sean mayor ya escogerán lo que quieran comer”. No se si a vosotros os suena igual de absurdo que a mi, pero yo no lo puedo evitar. Desde que decidimos tener hijos, les estamos imponiendo cosas y tomando decisiones por ellos (por suerte). Imaginaos a un bebé de 6 meses escogiendo si quiere continuar tomando la teta o ya no. O preguntándole a un recién nacido si prefiere la camiseta verde o la amarilla. Pues es así de tonto. A nuestros hijos les tenemos que enseñar lo que creemos. Como si un cristiano, decide que su hijo sea judío porque dond,e vive hay más, y cuando sea mayor ya se hará cristiano si quiere. ¿Esto suena absurdo verdad? Pero esto ya es otro tema, me estoy liando.

En definitiva, lo de escoger lo que le metemos dentro del estómago a nuestros hijos es un decisión, como las otras que hacemos y ha de ir acorde a nuestras creencias y no a la de la mayoría.

Uno cuando tiene hijos (o hijas en mi caso) en lo primero que piensa es en su bien, en hacer lo mejor para él o ella, y que sea feliz. Nosotros decidimos que las nenas fueran ovo lacto vegetarianas, como yo. ¿Por qué? Pues porque ellas pueden vivir bien sin matar a ningún animal. Asi tienen menos riesgos de tener muchas enfermedades comparado con los carnívoros. Por qué así no contribuyen a maltratar la Tierra.

A parte de vegetarianas, intentamos que coman alimentos ecológicos.

Bueno, pues todo este rollo es para deciros que por unas costumbres carnívoras que tenemos en el cerebro, a veces cuesta hacer menús equilibrados, o eso pensamos. Y quiero enseñaros de vez en cuando lo que le cocinamos a nuestra hija mayor, que ahora tiene 22 meses. La pequeña, de 6 meses, justo ahora esta empezando a comer  con cuchara, sus platos son muy repetitivos.

Y aunque ya puede comer de todo (menos frutos secos enteros), como nosotros, a veces cocinamos un poco picante, o con frutos secos,… y le hacemos un platito especial para ella.

Pues eso es lo que voy a compartir, por si puedo dar alguna idea a algún papi que quiera hacerle comidas variadas a sus peques.

Pastel vegano de cumple.

Lo prometido es deuda. Este pastel me lo hizo mi vegano favorito con todo su amor y su improvisación de ingredientes. La inspiración la encontró en el libro “Veganomicon” del que ya os hablé aquí. El pastel, como no, de chocolate. Perfecto para sumar un año más.

Pues aquí os regalo una porción. Sorry, entero no llegué a tiempo a hacerle foto. Con esto os lo digo todo.

Los ingredientes:

1 y 3/4 de taza de café recién hecho
2/3 de taza de chocolate en polvo
1 y media taza de azúcar moreno
media manzana chafada o rallada
1/3 de taza de aceite de oliva
1 rama de vainilla
2 tazas de  harina de trigo
1/4 de taza de maizena
2
cucharaditas de levadura
2 o 3 almendras crudas (o una cucharadita de extracto de almendra)
media cucharadita de sal
azúcar glas (para decorar)

 

Como se hace:

Para empezar calentar el horno a 180 grados y engrasar el molde que utilizaremos con aceite.
Hervir el café y echarle el chocolate. Mezclar bien hasta que se disuelva, y retirar del fuego.
A parte en un bol se pone el azúcar, el aceite, la manzana y la maizena, se mezcla hasta que quede uniforme.
En un mortero se chafan las almendras, con un chorrito de aceite, y las semillas de la vainilla (abrir la rama y sacar con un cuchillo las semillas). Y se junta con la masa anterior.
Cuando el café con chocolate esté a temperatura ambiente, se añade a la mezcla anterior.
A todo esto se le suma la harina tamizada con un colador y se mezcla todo hasta que no quede ningún grumo.
Ponerlo en el molde, y al horno unos 40 minutos. De todas maneras ir comprobando pinchándolo con un palito, hasta que no quede el palito limpio no estará totalmente hecho.
Sacar y dejar enfriar.
Para servir decorar, poner el azúcar glass espolvoreado con un colador por encima.

Espero que os guste y os animéis a hacer el pastel.

Como plantar y cuidar patatas.

Ya os he hablado del huerto varias veces. Y como no tenemos mucho espacio ni experiencia, hemos estado probando. Y lo que si si si funciona són las papas (como dice mi vegano favorito).  Plantamos unas cuantas y hemos recogido muchas más. El único problema es que se quedaron un poco pequeñas. Pero descubrimos el problema, y para la próxima vez ya lo haremos bien, o eso espero.

Os voy a contar un poco como funciona, o al menos como hemos hecho nosotros esto de hacer crecer papas.

Todo empezó a mitad de marzo que plantamos las papas. Bueno, plantamos unas cuantas que estaban grilladas, cortadas a trozos, separadas entre si como por un palmo. Y empezamos a regar. Allí donde están estaban, no es que les tocara el Sol mucho, más bien poco, pero se ve que les gustaba, y empezó a crecer la planta, un tronco con hojas. Y creció y creció, y este fué nuestro fallo. Que lo dejamos crecer.
Ahora nos enteramos (gracias a una amiga de la familia que tiene un huerto MUY grande) de que las plantas de la patata se tienen que cortar un poco porqué sinó la patata no crece porque toda la energía se la lleva la planta.
Se sabe cuando se tienen que recoger porqué se empieza a secar la planta y las patatas salen por encima de la tierra.

Y esta fue nuestra cosecha.

2 kilos 300 gramos de patatas ecológicas cuidadas por nosotros. Que ilusión poder decir esto.

Mi cumple y de restaurante.

La semana pasada fue mi cumpleaños! Éste es mi último año como veinteañera.

Lo celebramos por partida doble. El fin de semana nos fuimos toda la familia cargados de pañales, ropa de recambio, comida para el tren, agua, y bastante paciencia a pasar el día en la city.

Primero las visitas de rigor a nuestros amigos, y luego a comer. Después de dar algunas vueltas nos encontramos con mi cuñado, hermano de mi vegano favorito, y nos fuimos todos a comer a Teresa Carles. Muy buena elección. La comida riquísima, el local lo han remodelado hace poco y el servicio muy bueno. Todo vegetariano con opciones veganas.

Comparto unas cuantas fotos.

Pudding de puerros con salsa de zanahoria.

Brochetas de tofu y habas (vegano).

Canelones de calabacín con setas.

Lasaña (aunque no lo parezca es vegano).

Seitán con patatas (vegano).

No tengo fotos de los postres, bueno, del postre, sólo pedí yo, helado casero. Fue un visto y no visto. Me lo comí tan rápido, que me di cuenta que no le había hecho la foto cuando ya no quedaba casi nada. Café y a andar! Para ayudar a la digestión.

Paseando llegamos a la Veganoteca, tienda vegana donde compramos algunos manjares difíciles de encontrar en cualquier tienda. Pollo, frankfurts, beicon y gambas. Todo libre de crueldad animal por supuesto.

Y como en el principio de este artículo os he dicho que lo celebramos dos veces, os debo una, la próxima vez que escriba, os lo cuento con receta de pastel de regalo.

Ensalada de pasta, zanahoria y cacahuetes.

Sencillo pero ideal para el verano. Fresco, fácil y rápido de hacer.

Los ingredientes:

un puñado de pasta
unas cuantas aceitunas
1 zanahoria grande
unos cuantos cacahuetes
sal, aceite y pimienta recién molida

Cómo se hace:

Cocer la pasta en agua salada hirviendo. Sacarla del fuego y refrescarla con agua fría.
Pelar y rallar la zanahoria, cortar las aceitunas a rodajas, y picar los cacahuetes.
Servir con un chorro de aceite y un poco de pimienta negra recién molida.

*Esta receta la presento al evento CSC #8 Cocinamos sin crueldad donde el tema del mes es Ligero… pero sabroso. Espero que os deis una vuelta por las recetas y si podéis os animéis a participar.