El bote de los bichos.

Este es nuestro bote de los bichos (asi es como lo llamamos):

Viene bien tenerlo cuando vives con un vegano que no quiere matar ningún animal. Porque se dedica a cazarlos con el bote, a acompañarlos a la ventana y darles el impulso suficiente para que recuperen su libertad.

El sistema es muy eficaz con los insectos no voladores que suben por el cristal de las ventanas, pero cuando es un bicho volador es otro tema. Es divertido ver a mi vegano favorito acorralar al animalito para sin ni siquiera rozarlo, hacer puntería, y abrir la ventana. Sobretodo porque a mi los insectos me dan un poco de grrr!

Crepes veganos de verduras…

… o crepes facilíisimos y rápidos de hacer.

Estos crepes van directos a HEMC#55. Esta es la primera vez que participo en un evento de blogs de cocina, aunque llevo mucho tiempo queriendo participar, pero con las dos peques no tengo tiempo de nada. A veces me pongo a leer el Reader y me puedo pasar toda una mañana para leer 2 blogs, así que aunque cuando leo los eventos siempre piense “a este si me apunto”, nunca lo hago. Pero esta vez si! Lo conseguí, contra viento y marea, contra fiebre y lágrimas, por fin en un ratito de tranquilidad escribo rápido antes de que me tenga que volver a levantar.

Bueno, empiezo desde el principio. Este mediodía me he animado a hacer estos crepes salados, que son bastante simples, pero nos han gustado mucho. La receta del crepe es vegana, como no tenía ninguna me puse a investigar y di con la del blog El delantal verde, lo que la mía la varié un poco. Alla vá.

 

Los ingredientes (para 2 personas):

100 gramos de harina integral
un vaso casi lleno de agua con gas
una pizca de sal
una cucharada de aceite de oliva

un trozo de pimiento rojo
un puerro
unos cuantos espárragos trigueros

Como se hace:

Para la masa de los crepes se mezcla en un bol la harina, el agua con gas, la sal y el aceite. Se mezcla bien para que no queden grumos.
A parte en una sartén con aceite caliente se ponen los pimientos, y los puerros cortados a tiras. Los dejamos a fuego medio bajo para que se hagan bien.
De mientras ponemos los esparragos en una fuente para el horno con un poco de aceite a unos 180 grados, unos 10 minutos.
Para hacer los crepes se pone un chorro de aceite, e intentamos que quede toda la sartén impregnada con la ayuda de un papel de cocina. Cuando está caliente se pone una buena cucharada de la pasta y se mueve la sarten para que quede cubierto todo el fondo. Esperamos un poco y cuando vemos que ya está ese lado hecho, le damos la vuelta con cuidado, y dejamos que se termine de hacer.
Para servir, ponemos 2 espárragos, las verduras y enrollamos. Encima se puede poner un poco de romero y aceite.

Quinoa a la piña, dibujos y plantero.

Esta semana, mi vegano favorito y yo hemos cumplido las Bodas de Papel! Si, tal y como lo oyen señoras y señores. Hace un año que nos casamos. Ya sé que no es mucho pero ha sido muy intenso, han pasado un montón de cosas.

Y lo bueno de estar casada con un hombre maravilloso (entre muuuchas otras cosas) es que cocina platos como éste, quinoa a la piña.

Este delicioso plato es el que me preparó de cena-super-romántica-de-aniversario. Se inspiró en una receta del libro “Veganomicon”de Isa Chandra y Terry Hope. La receta os la dejo en paravegetarianos.

Para celebrarlo hemos organizado una comida en casa con la familia (próximamente las recetas de la comida), y mis hermanos nos trajeron unos regalitos. Mi hermano pequeño y su novia nos hicieron un dibujo.

Es sólo un trozo. ¿A que es bonito? A nosotros nos encanta. Como podéis ver somos mi vegano favorito, las dos peques y yo. Como más lo miro más me gusta.

Y mi hermano mayor, su mujer y mi sobrino, nos regalaron una cesta con plantero de lechugas, calabacines, y pimientos rojos y verdes. Ya están todos plantados. Ahora a esperar a que crezcan.


La planta misteriosa.

El verano pasado, en una maceta enorme que tiene mi madre en el patio, salió una planta. Mi madre no tenía ni idea de lo que era, pero la regaba y la cuidaba como las otras plantas. En invierno parecía que había muerto, se quedó como petrificada.

Esta primavera, volvió a renacer. Empezó tímida hasta que se puso así:

Y a estas horas todavía no sabemos lo que es, pero en casa hay varias teorías. La primera es que es un albaricoquero, también hay quien cree que es un manzano, … vaya, que no nos ponemos de acuerdo.

¿Vosotros sabéis que es?

Anemia?

Hace un par de semanas me encontraba bastante mal, me sentía mareada, de bajón, cansada. Fuí a ver a mi doctora, a la que casi nunca he visto (no me gustan los médicos, y con ella tengo poco feeling) y le conté los síntomas. Además cuando parí, estaba un poco baja de hierro.

Nos acompañó mi madre (a las dos peques y a mi), y ella toda preocupada le dijo a la doctora “es vegetariana”.

Y la doctora en ese momento le vino una revelación divina: “Claro! Seguro que es anemia. Porque sin comer carne de dónde sacas el hierro?”
Respuesta: “Pues comiendo lentejas, espinacas,…”
Doctora: “Y que, te pasas el día comiendo lentejas y espinacas?”
*Aquí yo estaba alucinando, la pobre doctora nunca se había cruzado con una vegetariana?

Respuesta (despues de respirar hondo): “Todo el día no, pero controlo mucho lo que como. Los vegetarianos solemos comer mejor que los “carnívoros”.

Al hacerme el análisis, quedamos que me llamaría la doctora para explicarme los resultados.

Una semana después, me llama la recepcionista del Ambulatorio de mi pueblo. Me dice que la doctora le ha dejado mi analítica allí, que está todo bien, “páselo a recoger cuando quiera”.

Colgué el telefono, y me puse a reir. Todo bien! Y lo mejor de todo, aquí se demuestra que (en general) los vegetarianos estamos mas sanos que los carnívoros.

Aquí le dejo la respuesta a la Doctora: “Lea un poco más e infórmese de que la alimentación es mas importante de lo que pensamos, que mejor comer bien que tomar pastillas, ya lo dicen que más vale prevenir que curar.”

Mi autodiagnóstico es que esos días entre los cambios de tiempo y las peques-energía-a-tope-quiero-comer-teta-a-todas-horas estaba agotada. Pero a día de hoy, me encuentro bien, mas descansada, y con energía para seguir a quien sea!

Arroz escondido.

Lo hemos bautizado así porque el arroz quedó totalmente tapado por las verduras. No era mi intención pero quedó bien bonito. Para mi estomago fué un poco demasiada cantidad, pero mi vegano favorito siempre hambriento quedó satisfecho.

Los ingredientes:

1 vaso de arroz
2 vasos de agua
2 pimientos verdes (no muy grandes o uno grande)
1 puerro
un puñado de cacahuetes
un puñado de semillas de sesamo
sal, pimienta y aceite

Cómo se hace:

En un caldero pequeño ponemos un poco de aceite y el arroz. Le damos unas vueltas y añadimos los dos vasos de agua. Lo dejamos hasta que el arroz se haya bebido todo el agua.
A parte en una sartén ponemos los pimientos cortados a juliana (bueno, la mía no era muy muy fina, no tengo mucha practica). Mientras se van haciendo, cortamos también a juliana el puerro. Lo añadimos a la sartén.
Picamos los cacahuetes en el mortero y junto con las semillas de sésamo lo juntamos con las verduras. Salpimentamos y esperamos que se termine de hacer.
Ponemos en un plato el arroz en forma de flan y encima las verduras.

 

Arroz con acelgas.

No sé si se puede apreciar en la foto lo bueno que estaba este plato, pero os puedo asegurar que ha entrado en mi lista de platos favoritos.

Mi madre se ha presentado en casa con un tupper de acelgas hervidas. Más fácil no puede ser. Es que tengo una mami que no me la merezco!

Los ingredientes (para 1 persona):

medio vaso de arroz basmati
1 vaso de agua
un buen puñado de acelgas
1 ajo tierno (grande)
sal
aceite

Cómo se hace:

Se limpian, trocean y hierven las acelgas hasta que estén bien blandas. Se escurren.
Mientras se pone en un cazo un chorro de aceite y el arroz, se le da unas vueltas y se le echa el agua. Se deja. Cuando ya ha absorvido toda el agua, se apaga el fuego y se tapa para que se acabe de cocer con el vapor.
Usamos una sartén y rehogamos en aceite el ajete cortado a trozos. Y cuando empiece a cambiar de color se le añaden las acelgas. Se le dan unas vueltas y se le puede poner una pizca de sal.
Se pone el arroz en el plato y encima las acelgas.

A disfrutar!