Un día en la city (con razones ocultas).

Hoy hemos ido a pasar todo el día a la city.

Aprovechando que hacia tiempo que no bajábamos, hemos quedado con amigos para tomar largos cafés, y fríos paseos por las calles llenas de gente inspirando lo poco que hay de navidad en las calles.

Pero os tengo que confesar que la razón oculta para esa visita era … el veganismo, como no. Os cuento, en Barcelona, en el centro, hay un pequeño local en una de las esquinas donde puedes desayunar, comer, tomar un café o un batido, cenar,… y además comprar productos. ¿Lo mejor? Que TODO es vegano. Aunque mi vegano favorito no se lo crea y cada vez que vamos, antes de comprar nada les pregunta a las chicas: ¿Seguro que este queso es vegano? Y la pobre chica siempre le responde con una sonrisa que si. Y yo bajito le digo, es un bar vegano, ya lo sabes. Pero al ser de los pocos que hay, y el único que hemos ido, todavía cuesta de creer que todo lo sea. Que tranquilidad, que felicidad!

El local es pequeñín, tiene una barra, y tres mesas altas, y al fondo la cocina. Todo se ve. Detrás de la barra una pizarra con toda la comida que preparan. Y entre la pizarra y la barra, las chicas que trabajan allí. Amables, simpáticas y pacientes. Así que yo le pondría un 10.

¿Y qué puedo decir de la comida? Pues también un 10. Hoy pedimos del menú una hamburguesa de lentejas, con lechuga, tomate, queso, y un pan delicioso, unas papas bravas, y una botella de agua. 6’90€. Delicioso. Hoy nos lo llevamos, y lo comimos en un banco delante de la catedral, viendo la gente pasar, los turistas leer mapas sin entenderlos, con la música de fondo de la guitarra de un chico que le han comprado un CD, y aprovechando el poco calor del sol de hoy.

Y os preguntaréis… ¿qué más se puede pedir? Pues si, hay algo más. Una bolsa llena de embutidos y quesos veganos. Mortadela ahumada, chorizo, morcilla gourmet, y “tranchetes” de queso.

Pues con todo, nos hemos ido a casa con una sonrisa de oreja a oreja. Y esto ha sido un resumen de nuestro maravilloso día. 🙂

Por cierto, el local se llama Gopal (C/Escudellers, 42. Plaza George Orwell. Barcelona. Telf 933 189 215)

Cosas que te pasan cuando vives con un vegano.

Bueno, las cosas que me pasan a mi que soy ovo lacto vegetariana.

* Me paso horas en el super intentando descifrar los ingredientes de letras minúsculas para poder comprar alimentos veganos.

* He investigado durante horas para comprarme unos zapatos que no sean de piel.

* Me he convertido en ovo lacto vegana (por favor veganos, no se me tiren al cuello). No puedo soportar pensar que muera un animal, ya sea por comida como por piel, por un capricho mio.

* Le he empezado a coger asco a la mayonesa.

* Cuando cocino (suelo cocinar yo) lo suelo hacer todo vegano.

* Me encanta hacer galletas. Pues ahora las adapté para veganos, igual que bizcochos, magdalenas,….

* Entrar en una tienda de ropa de bebés y pedir zapatos que no sean de piel y ropa que no sea de lana y que me miren como si hubiera entrado un alien y les hubiera dicho que la tierra es plana.

* Suscribirme a revistas de recetas vegetarianas (y veganas!)

* Reducir al mínimo la lista de restaurantes donde poder comer.

Y esto no es todo. Muchas más cosas, detalles del día a día, o cosas más importantes que de tantas y de tan integradas en mi vida, no me doy ni cuenta.

Me gusta esta vida 🙂

Una tarde perfecta.

El fin de semana pasado celebramos el cumple de la peque! y si os tengo que decir la verdad, es el cumple que me ha hecho mas ilusión en toda mi vida. Ella todavía no se daba cuenta de lo que pasaba, que la fiesta era para ella, pero es la que mas disfrutó.

Le encanta estar con gente, y si es la familia mucho mejor. A sus tíos, se les caía la baba de verla y que jugara con ellos, a los abuelos y bisabuelas ni os cuento. Y nosotros, sus papis, nos sentíamos felices de estar todos juntos.


Al final, la decoración de la fiesta fue simple, sin motivos concretos. La única premisa era el color.



Utilizamos unas bolas de papel de color colgadas del techo, junto a una garlanda que había hecho yo unos días antes con telas de colores y estampados. Y la mesa, todo desechable y reciclable.
No fue una decoración muy pomposa, pero estaba todo hecho con mucho amor.

En cuanto a la comida, la cocinamos toda nosotros, entre mi marido, mi hermano pequeño, su novia y yo.



Cuando los invitados llegaron, en la mesa encontraron galletas de canela, galletas de coco, galletas de chocolate, y pastitas de olivas, de queso y de azúcar (todo ello vegano, menos las galletas de chocolate que tenían huevo).


Y lo mas emocionante…. el pastel de cumple!!!! Que hizo el orgulloso papá de la cumpleañera. El pastel consistía en dos bizcochos diferentes uno básico y otro de choco. Recubierto por una capa de chocolate negro fundido y almendra fileteada alrededor.
La mitad del pastel era una receta de Dolores, a la que un dia le ped
í una receta vegana y me dedicó esta tan deliciosa en alcalordeunbizcocho. Esta fue la parte de abajo, para juntarlo con el otro bizcocho, lo untamos con una capa de chocolate fundido, y encima le pusimos el otro, que también os paso la receta de paravegetarianos.
Todos felicitamos al cocinero, estaba riquísimo! El mejor pastel para un primer cumpleaños, o sino que se lo digan a la prota de la fiesta que se comió un trozo bien feliz!

La sorpresa para los invitados fue que el pastel era vegano. Sin leche, sin huevo, todo de origen vegetal. Espero que algún día lo intentéis hacer, dándole vuestro toque, con frutas, con nueces y piñones, con trozos de chocolate…

Y entre risas y sonrisas, regalos, comida, colores y la mejor compañía, pasamos una tarde fantástica.